Pecha Kucha, que es el japónes para la palabra en inglés “chatter”, vendría siendo en español el equivalente a una “charla” y si lo hacemos mucho y muy rápido, un parloteo o cháchara.
Esta técnica, de 20 diapositivas por 20 segundos cada una, se empezó a utilizar desde el año 2003. Pero me pongo a pensar, ¿antes de las diapositivas o “slides”, qué hubiéramos usado para un Pecha Kucha? Y mi mente no pudo evitar retroceder el tiempo y viajar hasta mi escuela primaria.
Recuerdo el horror que sentía antes de hablar sobre un tema frente a la clase. Ya fuera sobre los indios kunas o sobre la independencia de Panamá de Colombia en 1903 para mi era sumamente difícil, sobretodo porque el único apoyo visual que podíamos usar era una cartulina, la mayoría de las veces hecha la noche anterior despues que mamá llegaba del trabajo, con algunas figuras de Nacho Trabaja o recortes de revista pegados con demasiada goma y ligeramente torcidos a un lado (de cuando la goma se derramaba en la bolsa… hablaremos en otro post).
Sorprendentemente, el piloto negro con el que iba a escribir sobre la cartulina, esa noche… esa noche a las 9:00 p.m., mientras mi papá veía “Saber y Ganar” en la televisión, se quedaba sin tinta. Y, ¿qué podía hacer? Bueno, de allí parte la creatividad de nosotros los que crecimos con manualidades y mucha improvisación. Desde tomar masilla y pegarla con “tape”, hacer letras que pudieras rellenar con colores, o tomar papel construcción y hacer moldes… todas estas técnicas fueron más que efectivas. El producto final era la cartulina perfecta: algo hecho por alguien de tu edad o menos años que tu.
Teminaba mi cartulina en 15 minutos, buscaba la enciclopedia para tener mas información del tema que tenía que hablar y me dormía. Al día siguiente llegaban los otros chicos con una obra de arte tridimensional que parecía un “Transformer” y, a todo esto, yo… con mi cartulina de niño de kinder.
En fin, nunca gané cinco en una charla porque mis cartulinas eran muy feas, pero en la universidad fui feliz. Me convertí en una experta en los PPTs y tenía tanta confianza en mí misma que las charlas se convertían en un conversatorio. Hasta podría decir que ya he tenido varios Pecha Kuchas en mi vida.
Este próximo mes de octubre estaremos celebrando el volumen 8 de Pecha Kucha en Panamá. Si deseas participar y presentar tus 20 “cartulinas” en 20 segundos cada una escríbenos a quiero@pechakuchapanama.org
¡Nos vemos!